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El 18 de agosto de 2026 fue una fecha especial para Mónica Liyau, medalla de bronce en los Juegos Panamericanos Indianápolis 1987, en la modalidad Individual. Ese día, además de celebrar su cumpleaños, la tenismesista peruana recibió un homenaje de nuestro Club de Regatas “Lima” con la develación de sus Laureles Deportivos en la sede Chorrillos.

La ceremonia fue presidida por Rodolfo La Torre Osterling, director de Deportes, quien estuvo a cargo del discurso inicial. “Por su destacada trayectoria, sus logros internacionales y su permanente contribución al prestigio deportivo del Club de Regatas Lima y del Perú, Mónica se ha convertido en un referente del tenis de mesa nacional y en un ejemplo para las nuevas generaciones de deportistas”, señaló. 

Posteriormente, Rafael Guarderas Radzinsky, presidente del Consejo Directivo del CRL, dedicó unas palabras a la homenajeada antes de participar en la develación y hacerle entrega de una placa conmemorativa. “Estos Laureles Deportivos significan reconocer una historia que merece permanecer en nuestra memoria institucional”, dijo. “Querida Mónica, recibe estos Laureles como expresión de cariño, admiración y gratitud de tu Club; que cada vez que los mires, recuerdes no solo lo que conquistaste, sino también todo lo que entregaste para llegar hasta ahí, y que las nuevas generaciones encuentren una razón para creer que con talento, trabajo y determinación los sueños pueden convertirse en realidad”.

 

Al momento de la develación, junto con Rafael Guarderas Radzinsky, presidente del Consejo Directivo del CRL.

 

Luego tomó la palabra Ezio Scottini, entrenador de nuestro equipo de tenis de mesa, quien destacó la trayectoria deportiva de Mónica, sus inicios en la disciplina y el vínculo que mantiene con su familia. “No exagero al decir que es la jugadora con mayores logros en el Perú; es la única tenismesista mujer que clasificó a unos Juegos Olímpicos. Salió campeona sudamericana, bolivariana, latinoamericana y tercer puesto en individuales en unos Juegos Panamericanos”, recordó Ezzio. 

Finalmente, Mónica Liyau se dirigió a los presentes y aprovechó la ocasión para agradecer a todas las personas que, de uno u otro modo, formaron parte de su carrera. “En primer lugar quiero agradecer a mi papá, a Guillermo Liyau, que en 1974 se hizo asociado del Club. Teníamos el carnet 7590 y jugábamos en el séptimo piso de este edificio (...) Toda mi vida jugué, jugué, jugué…, y no hice otra cosa más que jugar tenis de mesa”.

La tenismesista resaltó el papel del CRL en su desarrollo deportivo. “El Club nos ha dado todas las facilidades y todo el apoyo para poder jugar. Aquí se organiza el mejor torneo del Perú a nivel internacional. No desperdicien esta oportunidad, jueguen este deporte tan lindo y háganse grandes”, recomendó a los jóvenes valores de esta disciplina la medallista panamericana.

¡Estamos orgullosos de ti, Mónica!

 

Mónica también recibió una placa conmemorativa en reconocimiento a su trayectoria deportiva.